domingo, 14 de julio de 2013

65. TPA.

Pensemos por un momento, aunque nos cueste hacerlo.
¿Para qué necesitamos hacer amigos? ¿A caso el ser social y hacer amigos nos va a servir para algo? No sé, yo lo veo algo innecesario. En un mundo tan avanzado como el que hay hoy en día, gente como yo, gente que no encaja, ya sea por "ser diferente" -como ahora se suele llamar al hecho de que tengas gustos distintos a lo habitual- o por ser demasiado igual, ¿por qué necesitamos amigos? Sinceramente, yo al menos no le veo lógica.
¿Diversión? Existen los vídeojuegos.
¿Por economía? Estudias y buscas trabajo, que yo sepa un amigo no te va a dar de comer.
¿Placer? Pues mira, eso ya puede ser algo que sí sea útil.

Porque yo es que para otra cosa, no le veo el sentido a hacer amigos.
Quizás sea que me he llevado muchas decepciones, quizás sea que en mi vida todos se han ido y me han abandonado, dejándome estancada en la soledad y la amargura... Pero yo ya no le veo el sentido a seguir intentando buscar a gente con la que echar el rato. ¿Para qué? ¿Para que vuelvan a dejarme hundida en la miseria?
Paso.
Mejor valerse por sí mismo, sin pensar en nadie más, para algo la única persona que permanece a tu lado desde que naces hasta que mueres eres tú mismo.
Tiene sentido.
Naces teniendo un sólo amigo: Tú mismo. A medida que vas creciendo vas intentando buscar más amigos, intentando ser, lo que mundialmente se conoce, como ser social... Pero cuando mueres, el día que caes en ese eterno sueño, cuando -según dicen- tu vida pasa por delante de tus ojos, te das cuenta de que nadie ha estado a tu lado siempre, excepto tú mismo. No es necesario ser social, no es algo vital.
No digo que no debamos comunicarnos, pues para aprender, hay que vivir... Pero, ¿amistad?
Hoy en día esa palabra la conoce todo el mundo y se le da demasiada importancia. No tiene ningún sentido.
En estos tiempos de crisis se le da demasiada importancia a la amistad. Para la gran mayoría -casi todos realmente- es de suma importancia hacer amigos y ser "popular" para que todos te conozcan. ¿Por qué? ¿El hecho de que todos sepan de tu existencia es algo vital para ti? Al menos para mi no, yo prefiero quedarme oculta en las sombras sin ser reconocida... Al fin y al cabo, es lo que lleva sucediendo toda mi vida, ¿no? ¿para qué cambiarlo?
Muchos pensarían que todo ésto es un simple trastorno antisocial de la personalidad, pero, la diferencia, es que lo mío tiene sentido.
Al menos para mi.

miércoles, 29 de mayo de 2013

64. Y ahora, ¿qué hago yo sin ti?

Al elevar mi vista te veo a ti, marchándote como si no te importase lo más mínimo lo mal que esté. Veo como te vas y me dejas sin ni si quiera decirme adiós. Intento alcanzarte, pero algo en el camino me hace caer al suelo y al intentar levantarme algo me lo impide, no tengo fuerza, se ha desvanecido. ¿Por qué ahora? Siempre he gastado mi energía en correr y atraparte, ¿por qué ahora no puedo? ¿tan débil me he vuelto? ¡Yo, que daba todo, ahora ni si quiera puedo levantarme!
Te tengo delante de mi, me miras, nos miramos... Y tú, con ese rostro sereno e indiferente ante mis miles de heridas tanto físicas como mentales, ni te inmutas, ni te despides, ni te preocupas... Tan sólo te marchas, te giras y te vas, desapareciendo ante mis ojos, los cuales llenos de lágrimas te suplican que vuelvas. Intento gritar, intento gritar todo lo posible, pero mi garganta no quiere dar su apoyo, no sale ningún sonido por mucho que intente gritar.
Te pierdo y no sé qué hacer... Ahí me hallo, tirada en el suelo, observando como ya una mera silueta desaparece ante mi.
Algo en mi pecho se rompe, suena como si un vaso de cristal se hubiese roto dentro de mi. Y duele, demasiado, no lo soporto. Me paso horas y días recordando esa imagen tuya desapareciendo, aguantando ese dolor que aún permanece y ese vacío que empieza a pesar sobre mi cada vez más.
¿Y qué puedo hacer? Nada, absolutamente nada. Me siento inútil y esa imagen me tortura demasiado.
Quiero volver a tenerte, quiero que vuelvas y sanes mi corazón, que pases tus días conmigo sin volver a marcharte, pero es demasiado obvio que eso no va a pasar... Te vas y no vuelves.
Jamás pensé que nos tendríamos que despedir... Bueno, realmente no nos hemos despedido, simplemente... Te has ido.
Y ahora, ¿qué hago yo sin ti?

domingo, 12 de mayo de 2013

63.

No sé que está pasando, no sé si es la distancia o vete tú a saber qué, pero algo falla. Algo en todo ésto está fallando y nos está haciendo daño, al menos a mi sí. Lo puedo notar, puedo notar como cada día nos tiene que pasar algo, cada día tenemos que estar mal y no, no quiero eso. Sé que lo nuestro es mucho más fuerte que cualquier bache, pero eso no quita que estemos así ahora. Quizás es que yo pido demasiado y me paso, no lo sé... Pero no soporto estar así.
Veo como pasamos un día entero sin hablar, lo veo, y me duele, me duele en lo más profundo de mi corazón, no puedo dejar de pensar en que, si seguimos así, nos vamos a separar.
La simple imagen de ver como te alejas de mi me destroza... De verdad.
¿Por qué nos tiene que estar pasando esto a nosotras? Pensé que todo iría bien estando contigo, pensé que lo nuestro era mucho más fuerte que cualquier otra cosa... Pero estoy hundiéndome. Me hundo. Y por alguna razón no puedo reponerme. Caigo y no levanto. ¿Qué cojones está pasando?

¿Sabes qué es lo que pasa? Que siento que quizás yo me lo tomo demasiado en serio, que quizás estás dejando de amarme tal y como lo hacías al principio. Siento que nuestros lazos se rompen cual vaso de cristal. Quizás estoy exagerando, pero es como me siento en estos momentos. Siento que te estoy perdiendo y eso no lo puedo consentir... Pero tampoco puedo hacer nada. Me veo inútil, inservible, no puedo hacer nada. Siento como dejas de quererme y, a pesar de que hago todo lo que puedo, ese sentimiento no cambia. Llámalo estupidez si quieres.
No es que no confíe en tu amor, porque lo hago, confío plenamente en ti.
Puede ser que todo ésto sea producto de mi protección por todo el daño que he recibido durante tiempo atrás, pero no puedo evitarlo, joder. Sólo pido un poco de comprensión, te pido un poquito más...
Estoy ya cansada de levantarme con los ojos hinchados de haber pasado la noche entera llorando, sin dormir, y todo por mi estúpidos sentimientos de abandono. Me entran ganas de volver a esos tiempos en los que el dolor físico desahogaba el dolor interno. Me sentía mucho mejor que ahora, para qué mentir.

martes, 30 de abril de 2013

62.

Noches oscuras y frías donde deseas tener entre tus brazos a esa persona tan especial... ¿Nunca os ha pasado? El estar tumbado de madrugada y sentir como una fría y escalofriante brisa te recorre el cuerpo, intentas taparte lo máximo posible pero no consigues alejar ese frío, sigue ahí, como si no se fuese a ir nunca. E ahí cuando te das cuenta que esa frialdad sólo tiene una solución, y que esa solución ésta lejos de tu alcance.
No sé ustedes, pero yo tengo ese problema cada noche, me despierto de madrugada intentando rodear con mis brazos algo que no está; ese vació tan notable que acaba convirtiéndose en la ya nombrada frialdad. Desearía tenerla conmigo, en mi cama, pegada a mi cuerpo y transmitiéndome el calor que me falta... Su calor. Que llene ese vacío que siento cada vez que intento dormir, aún que... Pensándolo bien, si la tuviese dormida entre mis brazos no dormiría, me pasaría la noche entera observando su relajado rostro, sin duda... Vale, tampoco dormiría, pero al menos ya no tendría frío, ni me sentiría sola; y, además, me levantaría con una enorme sonrisa cuando los rayos del Sol que entren por la ventana la despierten... Poder ver su primera sonrisa del día, poder ver mi reflejo en esos hermosos ojos que me observan, poder ser lo primero que vea...
Todo sería tan perfecto si la tuviese aquí, que creo que no querría levantarme de la cama nunca, me quedaría con ella toda la vida bajo un par de sábanas, ella sería mi oxígeno y yo el suyo... ¿Para qué quiero más teniendo sus labios junto a los míos?
Un ojalá que llegue a ser un "Estoy aquí, contigo, y no pienso irme"...

domingo, 28 de abril de 2013

61. ¿Por qué has vuelto, querido amor?

Sensaciones inimaginables en éste desdichado y destrozado corazón... ¿Quién me iba a decir a mi que cada día iba a sentirme de una manera? E incluso llegar a pasar de un estado de ánimo alegre a uno penoso en tan sólo un pequeño segundo. Todo ésto por aquel estúpido sentimiento definido con el nombre de "amor". ¿Amor? ¿En serio? ¿Después de todo lo que he pasado sigues ahí, insistiendo en aparecer? Deberías desaparecer ya, date por vencido y deja de luchar por algo que no vas a conseguir: La felicidad eterna, mi felicidad eterna. A caso, querido sentimiento, ¿no ves que es imposible? ¡Yo nací para estar sóla, para vivir de mis sueños y de mi música! No de ti.
Y me haces parecer estúpida pues estoy hablando con la nada... ¡Es que encima parezco loca!
"¡Basta ya, lárgate de aquí, no te quiero, no te necesito, déjame en paz!" Me repito cada día, pero se me es imposible apartarlo, ¿por qué? ¿A caso el ser humano no puede vivir sin amor, vivir del oxígeno, de la comida y la música? ¡Porque yo sólo quiero eso, comida, oxígeno y música, no quiero nada más!
Tú, querido y ajetreado sentimiento, no me sirves para nada, sólo para lastimarme moral y sentimentalmente, para destruirme por dentro y acabar con mi alegría del momento.
Pensé que después de tanto ibas a desaparecer y a dejarme en paz de una santa vez después de éstos años, pero, para mi desgracia o fortuna, aún no lo sé, sigues ahí, provocándome distintos cosquilleos en mi estómago que me hacen sentir rara... Podría incluso creer que tengo alguna especie de enfermedad o que una estampida de mariposas se colaron a través de mi boca y se quedaron a vivir en ese hueco de mi cuerpo.
No sé como saldrá todo ésta vez pero, una vez más, confío en ti. Trata a mi pequeño corazón con cariño y cuidado y, te suplico, que no vuelva a necesitar tiritas...

viernes, 29 de marzo de 2013

6O.

Cada día me acuerdo de ti, cada día te echo de menos y eso que ni si quiera pude llegar a tenerte entre mis brazos.
Todas las noches miro al cielo, me quedo embobada observando las estrellas y me pregunto si en alguna de ellas estás tú, observándome y brillando. No tuve oportunidad de decirte cuanto te amo o de oír un "Tita" de tus labios, ni si quiera pude ver si eras tan precioso como me imagino que eras. Cada día de mi vida te necesito junto a mi, necesito abrazarte.
Siempre he querido llevarte a dar paseos, jugar contigo y hacerte reír; desearía poder escuchar esa risa tan contagiosa que seguro que tenías.
Dos años y cinco meses desde tus primeras horas de vida... Y tu muerte.
Siento tanto que todo esto haya pasado, nadie tiene la culpa, mi pequeño, salió mal y es así, no podemos remediar algo de ese calibre, aún que la verdad es que cada día desearía poder hacerlo, poder remediar todo lo sucedido y así poder estar juntos ahora, pero... Mi querido, me temo que es algo que ni yo misma puedo cumpli; yo, quien daría lo que fuese por cumplir sus deseos, ahora mismo uno de los deseos más importantes y que más siento, no puedo hacerlo realidad.
Y no creas que no lo he intentado, he llegado a creer en algo que no existe, a rezar incluso para que todo sea un sueño y que, cuando me despierte, me lleguen noticias de tu nacimiento, un nacimiento correcto y sin problemas...
Pero no me cansaré de recordarte, de recordar a mi fallecido pero inolvidable sobrino.
Te amo, como jamás he amado, como jamás he querido.
Siempre, mi vida, siempre.

martes, 5 de marzo de 2013

59. Sorry, but I'm not happy.

Tantos meses fingiendo algo que no era cierto, tantos meses con una sonrisa falsa en el rostro tan sólo para no hacer daño a esa persona.
Yo no puedo más, no puedo seguir mintiendo, mi corazón no da más de sí, intento aguantar, intento que todo esto salga bien, sin una separación, pero es que no lo veo, no puedo ver ya aquella visión de nuestro futuro que teníamos, al principio todo era tan bonito y ahora, en cambio, tan... Desastroso.
Sé que te prometí estar a tu lado siempre y, créeme, lo estoy intentando, intento seguir con esto, pero mi corazón no puede más, ni mi corazón ni mi mente, ya no me quedan lágrimas que derramar...
Lo siento mucho por todas esas rabietas de niña pequeña que tuviste que soportar, siento haberme comportado como una auténtica estúpida sólo porque no sabía afrontar mis sentimientos, mis sentimientos vacíos en un maldito corazón roto.
No creas que todo ha sido malo, no, para nada, he pasado los mejores meses de mi vida junto a ti, no te lo voy a negar, pero no puedo seguir mintiendo, no puedo seguir fingiendo ser feliz cuando no lo soy, me mata por dentro el saber que te estoy mintiendo.
Lo siento...

martes, 29 de enero de 2013

58. Impotence.

Ese sentimiento de impotencia al ver a tu mejor amigo llorar, ese sentimiento que te corroe y te mata por dentro, que te hace sentir inútil e inservible al no poder hacer nada por parar sus lágrimas ni calmar su dolor. En ese momento, desearías ser tú el que estuviese en su lugar, sufrir lo que está sufriendo para que no lo sufra él.
A veces ese sentimiento es tan fuerte que te entran ganas de llorar y llorar sólo por no poder hacer nada para ayudarle, una impotencia absoluta te llena por completo. Un sentimiento terrible, sin duda... Ver a una de las personas más importantes de tu vida en una situación así: triste, doloroso, sollozando mientras tu estás ahí, delante de sus narices sin poder hacer nada al respecto, sintiendo como un dolor en el pecho te llena, dándote punzadas en el corazón y haciendo que te sientas imbécil.