Sensaciones inimaginables en éste desdichado y destrozado corazón... ¿Quién me iba a decir a mi que cada día iba a sentirme de una manera? E incluso llegar a pasar de un estado de ánimo alegre a uno penoso en tan sólo un pequeño segundo. Todo ésto por aquel estúpido sentimiento definido con el nombre de "amor". ¿Amor? ¿En serio? ¿Después de todo lo que he pasado sigues ahí, insistiendo en aparecer? Deberías desaparecer ya, date por vencido y deja de luchar por algo que no vas a conseguir: La felicidad eterna, mi felicidad eterna. A caso, querido sentimiento, ¿no ves que es imposible? ¡Yo nací para estar sóla, para vivir de mis sueños y de mi música! No de ti.
Y me haces parecer estúpida pues estoy hablando con la nada... ¡Es que encima parezco loca!
"¡Basta ya, lárgate de aquí, no te quiero, no te necesito, déjame en paz!" Me repito cada día, pero se me es imposible apartarlo, ¿por qué? ¿A caso el ser humano no puede vivir sin amor, vivir del oxígeno, de la comida y la música? ¡Porque yo sólo quiero eso, comida, oxígeno y música, no quiero nada más!
Tú, querido y ajetreado sentimiento, no me sirves para nada, sólo para lastimarme moral y sentimentalmente, para destruirme por dentro y acabar con mi alegría del momento.
Pensé que después de tanto ibas a desaparecer y a dejarme en paz de una santa vez después de éstos años, pero, para mi desgracia o fortuna, aún no lo sé, sigues ahí, provocándome distintos cosquilleos en mi estómago que me hacen sentir rara... Podría incluso creer que tengo alguna especie de enfermedad o que una estampida de mariposas se colaron a través de mi boca y se quedaron a vivir en ese hueco de mi cuerpo.
No sé como saldrá todo ésta vez pero, una vez más, confío en ti. Trata a mi pequeño corazón con cariño y cuidado y, te suplico, que no vuelva a necesitar tiritas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario