Veo como pasamos un día entero sin hablar, lo veo, y me duele, me duele en lo más profundo de mi corazón, no puedo dejar de pensar en que, si seguimos así, nos vamos a separar.
La simple imagen de ver como te alejas de mi me destroza... De verdad.
¿Por qué nos tiene que estar pasando esto a nosotras? Pensé que todo iría bien estando contigo, pensé que lo nuestro era mucho más fuerte que cualquier otra cosa... Pero estoy hundiéndome. Me hundo. Y por alguna razón no puedo reponerme. Caigo y no levanto. ¿Qué cojones está pasando?
¿Sabes qué es lo que pasa? Que siento que quizás yo me lo tomo demasiado en serio, que quizás estás dejando de amarme tal y como lo hacías al principio. Siento que nuestros lazos se rompen cual vaso de cristal. Quizás estoy exagerando, pero es como me siento en estos momentos. Siento que te estoy perdiendo y eso no lo puedo consentir... Pero tampoco puedo hacer nada. Me veo inútil, inservible, no puedo hacer nada. Siento como dejas de quererme y, a pesar de que hago todo lo que puedo, ese sentimiento no cambia. Llámalo estupidez si quieres.
No es que no confíe en tu amor, porque lo hago, confío plenamente en ti.
Puede ser que todo ésto sea producto de mi protección por todo el daño que he recibido durante tiempo atrás, pero no puedo evitarlo, joder. Sólo pido un poco de comprensión, te pido un poquito más...
Estoy ya cansada de levantarme con los ojos hinchados de haber pasado la noche entera llorando, sin dormir, y todo por mi estúpidos sentimientos de abandono. Me entran ganas de volver a esos tiempos en los que el dolor físico desahogaba el dolor interno. Me sentía mucho mejor que ahora, para qué mentir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario