viernes, 27 de julio de 2012
51. Mensaje a la Luna.
¡¿Por qué?! ¿Por qué te fuiste aquella vez, justo cuando más te necesitaba? ¿Por qué te fuiste aún sabiendo que eres la luz que alumbra mi camino? Pensé que no te irías nunca, ¡PERO TE FUISTE! Aún sabiendo que te necesitaba, me fallaste. Necesitaba que alumbrases mi camino a casa, que me dieras esa energía suficiente para seguir caminando a pesar de los obstáculos. Pero me fallaste. Me dejaste a oscuras. No podía ver nada, todo era de color negro. Me derrumbé en medio del camino, sollozando sin cesar. Y tu te fuiste, sin que te importase lo mal que estaba y el miedo que tenía al ver todo tan oscuro, tan silencioso...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario