lunes, 30 de julio de 2012

53. Un sueño...

Aquí estamos, en este precioso campo verde lleno de flores. Estamos aquí, sentados uno al lado del otro. Me encanta estar así, apoyada en tu pecho y que estés abrazándome. Me encanta mirar las estrellas junto a ti en esta preciosa noche.
Me miras y sonríes nervioso, metes la mano en tu bolsillo y sacas una pequeña cajita negra. Me vuelves a mirar, clavando tu mirada en la mía, hipnotizándome con tu mirada. Abres la cajita dejando ver un precioso anillo. Simple, sin piedras enormes, como a mi me gusta.
- ¿Quieres casarte conmigo...? -Susurras sin dejar de mirarme a los ojos.
De repente, una sonrisa ilumina mi rostro. Me he quedado sin palabras, tan solo asiento a la vez que, de mis ojos, caen un par de lágrimas. Me colocas el anillo en el dedo corazón y salto sobre ti sin pensármelo dos veces.
Y este es uno de los momentos más felices de toda mi vida. Acabas de pedirme matrimonio y sigo sin creérmelo. 
- Te amo - Me susurras acariciando mi mejilla. Acto seguido, acercas tus labios a los míos, fundiéndolos en un dulce beso lleno de alegría y felicidad...

sábado, 28 de julio de 2012

52. Peter Pan.

Por aquellos días de cuando éramos niños pequeños y siempre deseábamos ver a nuestro héroe o ser como ellos...

Recuerdo aquel día en el que me tumbaba frente el balcón mirando las estrellas. Recuerdo que deseaba que apareciese Peter Pan y me llevase al país de Nunca Jamás.
Todos los días de mi vida me quedaba dormida mirando las estrellas, esperándole. Nunca apareció, pero no perdí las esperanza.
Siempre he creído en él. Podéis llamadme cría, pero es algo en lo que no pierdo esperanza aún. Un lugar donde nadie crece y nadie deja de soñar.
Un lugar maravilloso lleno de hadas y niños de tu edad e incluso más pequeños. Un lugar donde la palabra "Crecer" está tachada del diccionario.
Eso es Neverland.
Tan solo una persona puede llevarme allí, y aún la estoy esperando. Me da igual cuantos años cumpla, siempre le voy a esperar...

viernes, 27 de julio de 2012

51. Mensaje a la Luna.

¡¿Por qué?! ¿Por qué te fuiste aquella vez, justo cuando más te necesitaba? ¿Por qué te fuiste aún sabiendo que eres la luz que alumbra mi camino? Pensé que no te irías nunca, ¡PERO TE FUISTE! Aún sabiendo que te necesitaba, me fallaste. Necesitaba que alumbrases mi camino a casa, que me dieras esa energía suficiente para seguir caminando a pesar de los obstáculos. Pero me fallaste. Me dejaste a oscuras. No podía ver nada, todo era de color negro. Me derrumbé en medio del camino, sollozando sin cesar. Y tu te fuiste, sin que te importase lo mal que estaba y el miedo que tenía al ver todo tan oscuro, tan silencioso...

jueves, 19 de julio de 2012

50. Una discusión con mi propio ser.

-¿Por qué? ¿Por qué eres así? Te encierras en esa maldita burbuja y eres fría y borde. ¿Por qué no sales? ¡Sal de una vez!
+¿Salir de esta burbuja? ¡Jamás! Esta burbuja me protege. Es mi ayuda. Hace que los palos que vienen hacia mi, duela menos.
-¡ESO NO TIENE NINGÚN SENTIDO!
+Sí que lo tiene. Esa burbuja hace que no me haga ilusiones, que sea negativa y me espere lo peor para que luego, si esa negatividad era verdad, evito desilusionarme y no duele tanto porque me lo esperaba. ¡Esa burbuja es mi protección, mi barrera!
-¡Hace que desconfíes de la gente que no debes desconfiar, te aleja de tus amigos!
+Sí, es muy raro que yo confíe en alguien pero, ¿y qué? También evito confiar en alguien que luego me hará daño.
-Pero eso no es bueno...
+¿Crees que no he intentado salir de ella? ¿Crees que no he intentado explotar esa burbuja? Pero no puedo, porque me ha ayudado muchas veces y no puedo permitirme no tenerla. La cree para eso, para protegerme.
-Debes seguir intentándolo, ¡debes salir!
+¡No puedo! Y la verdad, tampoco quiero. Con ella estoy mejor.
-Pero soy tú, y se que quieres ser feliz.
+Soy feliz con esa burbuja.
-No, no lo eres. No eres feliz. Sé que te gustaría salir de ella. Lo sé, porque yo soy ese lado que quiere que salgas.

Mi discusión conmigo misma. No sé si de verdad merece la pena arriesgarse a salir de esa burbuja y confiar en la gente. Mi lado positivo quiere salir, pero mi lado negativo es más fuerte. No sé que hacer. Mi vida está hecha un lío. Pero de momento, me quedo encerrada en mi burbuja.

49. Nuestro futuro.

¿No lo ves? Sí, fíjate. ¡Allí, a lo lejos!
Somos nosotros. Míranos, agarrados de la mano en un precioso jardín con una preciosa casa detrás. Somos nosotros en el futuro. ¿Ves nuestras sonrisas? Somos felices.
Fíjate de nuevo. Hay niños. Dos. Son preciosos, ¿verdad?
Son nuestros futuros hijos. Un niño y una niña. Se parecen tanto a ti... Tan hermosos, tan perfectos...
¿Sabes lo mejor? Que esto que te estoy contando es real.
Es nuestro futuro.
Puedo verlo. Puedo ver las noches en las que duermo acostada en tu pecho, mientras acaricias mi pelo. Puedo ver como, mientras, duermen nuestros hijitos en la habitación de al lado. Tan lindos...
Puedo ver que nuestra historia no va a terminar. Que vamos a estar juntos para siempre.
No sé si tu lo verás también, pero yo lo veo. Y, ¿sabes? Deseo con ansias ese futuro tan perfecto y maravilloso.
¿Lo mejor? Que tu apareces en él y haces que ese futuro sea así.

martes, 3 de julio de 2012

48. ¡Cállate, mírame, bésame!

¿Cómo describir lo que siento por ti? ¡No existe palabra capaz de expresar mi amor!
Solo escucha... ¡Calla y escucha! ¿Lo oyes? ¿Oyes eso? Son los latidos de mi corazón, el cual palpita cada vez que estás cerca.
¡Mírame cuando te hablo!
Quiero ver mi reflejo en tus preciosos y brillantes ojos.
Quiero sentir tu mirada clavada en mi.
¡Bésame! Deseo sentir tus labios con los míos.
¡Por favor, cállate! No digas nada. Solo bésame. Con un beso, sobran palabras...