Noches oscuras y frías donde deseas tener entre tus brazos a esa persona tan especial... ¿Nunca os ha pasado? El estar tumbado de madrugada y sentir como una fría y escalofriante brisa te recorre el cuerpo, intentas taparte lo máximo posible pero no consigues alejar ese frío, sigue ahí, como si no se fuese a ir nunca. E ahí cuando te das cuenta que esa frialdad sólo tiene una solución, y que esa solución ésta lejos de tu alcance.
No sé ustedes, pero yo tengo ese problema cada noche, me despierto de madrugada intentando rodear con mis brazos algo que no está; ese vació tan notable que acaba convirtiéndose en la ya nombrada frialdad. Desearía tenerla conmigo, en mi cama, pegada a mi cuerpo y transmitiéndome el calor que me falta... Su calor. Que llene ese vacío que siento cada vez que intento dormir, aún que... Pensándolo bien, si la tuviese dormida entre mis brazos no dormiría, me pasaría la noche entera observando su relajado rostro, sin duda... Vale, tampoco dormiría, pero al menos ya no tendría frío, ni me sentiría sola; y, además, me levantaría con una enorme sonrisa cuando los rayos del Sol que entren por la ventana la despierten... Poder ver su primera sonrisa del día, poder ver mi reflejo en esos hermosos ojos que me observan, poder ser lo primero que vea...
Todo sería tan perfecto si la tuviese aquí, que creo que no querría levantarme de la cama nunca, me quedaría con ella toda la vida bajo un par de sábanas, ella sería mi oxígeno y yo el suyo... ¿Para qué quiero más teniendo sus labios junto a los míos?
Un ojalá que llegue a ser un "Estoy aquí, contigo, y no pienso irme"...
martes, 30 de abril de 2013
domingo, 28 de abril de 2013
61. ¿Por qué has vuelto, querido amor?
Sensaciones inimaginables en éste desdichado y destrozado corazón... ¿Quién me iba a decir a mi que cada día iba a sentirme de una manera? E incluso llegar a pasar de un estado de ánimo alegre a uno penoso en tan sólo un pequeño segundo. Todo ésto por aquel estúpido sentimiento definido con el nombre de "amor". ¿Amor? ¿En serio? ¿Después de todo lo que he pasado sigues ahí, insistiendo en aparecer? Deberías desaparecer ya, date por vencido y deja de luchar por algo que no vas a conseguir: La felicidad eterna, mi felicidad eterna. A caso, querido sentimiento, ¿no ves que es imposible? ¡Yo nací para estar sóla, para vivir de mis sueños y de mi música! No de ti.
Y me haces parecer estúpida pues estoy hablando con la nada... ¡Es que encima parezco loca!
"¡Basta ya, lárgate de aquí, no te quiero, no te necesito, déjame en paz!" Me repito cada día, pero se me es imposible apartarlo, ¿por qué? ¿A caso el ser humano no puede vivir sin amor, vivir del oxígeno, de la comida y la música? ¡Porque yo sólo quiero eso, comida, oxígeno y música, no quiero nada más!
Tú, querido y ajetreado sentimiento, no me sirves para nada, sólo para lastimarme moral y sentimentalmente, para destruirme por dentro y acabar con mi alegría del momento.
Pensé que después de tanto ibas a desaparecer y a dejarme en paz de una santa vez después de éstos años, pero, para mi desgracia o fortuna, aún no lo sé, sigues ahí, provocándome distintos cosquilleos en mi estómago que me hacen sentir rara... Podría incluso creer que tengo alguna especie de enfermedad o que una estampida de mariposas se colaron a través de mi boca y se quedaron a vivir en ese hueco de mi cuerpo.
No sé como saldrá todo ésta vez pero, una vez más, confío en ti. Trata a mi pequeño corazón con cariño y cuidado y, te suplico, que no vuelva a necesitar tiritas...
Y me haces parecer estúpida pues estoy hablando con la nada... ¡Es que encima parezco loca!
"¡Basta ya, lárgate de aquí, no te quiero, no te necesito, déjame en paz!" Me repito cada día, pero se me es imposible apartarlo, ¿por qué? ¿A caso el ser humano no puede vivir sin amor, vivir del oxígeno, de la comida y la música? ¡Porque yo sólo quiero eso, comida, oxígeno y música, no quiero nada más!
Tú, querido y ajetreado sentimiento, no me sirves para nada, sólo para lastimarme moral y sentimentalmente, para destruirme por dentro y acabar con mi alegría del momento.
Pensé que después de tanto ibas a desaparecer y a dejarme en paz de una santa vez después de éstos años, pero, para mi desgracia o fortuna, aún no lo sé, sigues ahí, provocándome distintos cosquilleos en mi estómago que me hacen sentir rara... Podría incluso creer que tengo alguna especie de enfermedad o que una estampida de mariposas se colaron a través de mi boca y se quedaron a vivir en ese hueco de mi cuerpo.
No sé como saldrá todo ésta vez pero, una vez más, confío en ti. Trata a mi pequeño corazón con cariño y cuidado y, te suplico, que no vuelva a necesitar tiritas...
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)