Me hiciste prometerte que jamás te haría daño, que siempre iba a estar junto a ti y nunca te dejaría. Te lo prometí y tú prometiste lo mismo. Ahora recuerdo aquello y la primera palabra que se me viene a la cabeza es "mentira".
MENTIRA. Te has ido y me has echo daño.
Confié en ti. Confié en tus palabras, en tus promesas... me arrepiento totalmente.
Sí, fuiste muy importante en mi vida y me hiciste muy feliz ¡No te lo niego! Pero me has fallado y bastante. Fallado y decepcionado. Pensé que era diferente, pero no, eres igual que el resto.
Me has dado una lección: No volver a llorar por alguien.
¿Y sabes cómo lo conseguiré? ¡Estando sola toda esta maldita vida!
Gracias, gracias por nada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario