Cuando va todo bien, cuando piensas que tu vida ha dado ese giro de 180º que tanto deseabas, va y vuelve a ser la misma mierda. Todo vuelve a ser una mierda. Todo vuelve a ser de color negro, las lágrimas regresan a tu cara y vuelves a desear la muerte. Y claro, no tienes otra cosa que hacer que agarrar un cuter o algo que corte e intentar suicidarte. Sí, eso no arregla nada, pero ¿qué queda? Cuando empezabas a darte cuenta de que estabas mejor solo, aparece alguien, te enamora, te hace feliz, tu vida se vuelve mejor, pero tarde o temprano desaparece. Sin más. Por arte de magia.
Y entonces es cuando te planteas morir solo. Es cuando te planteas vivir lo poco que te queda con música y nada más. Pasar de todo y de todos...
No hay comentarios:
Publicar un comentario