martes, 28 de febrero de 2012

28. #. Promesas, mentiras...

Me hiciste prometerte que jamás te haría daño, que siempre iba a estar junto a ti y nunca te dejaría. Te lo prometí y tú prometiste lo mismo. Ahora recuerdo aquello y la primera palabra que se me viene a la cabeza es "mentira".
MENTIRA. Te has ido y me has echo daño.
Confié en ti. Confié en tus palabras, en tus promesas... me arrepiento totalmente.
Sí, fuiste muy importante en mi vida y me hiciste muy feliz ¡No te lo niego! Pero me has fallado y bastante. Fallado y decepcionado. Pensé que era diferente, pero no, eres igual que el resto.
Me has dado una lección: No volver a llorar por alguien.
¿Y sabes cómo lo conseguiré? ¡Estando sola toda esta maldita vida! 
Gracias, gracias por nada.

viernes, 24 de febrero de 2012

27. La misma mierda de siempre.

Cuando va todo bien, cuando piensas que tu vida ha dado ese giro de 180º que tanto deseabas, va y vuelve a ser la misma mierda. Todo vuelve a ser una mierda. Todo vuelve a ser de color negro, las lágrimas regresan a tu cara y vuelves a desear la muerte. Y claro, no tienes otra cosa que hacer que agarrar un cuter o algo que corte e intentar suicidarte. Sí, eso no arregla nada, pero ¿qué queda? Cuando empezabas a darte cuenta de que estabas mejor solo, aparece alguien, te enamora, te hace feliz, tu vida se vuelve mejor, pero tarde o temprano desaparece. Sin más. Por arte de magia. 
Y entonces es cuando te planteas morir solo. Es cuando te planteas vivir lo poco que te queda con música y nada más. Pasar de todo y de todos...

lunes, 20 de febrero de 2012

26. Distance.

Aquí estamos los dos, tirados en este precioso campo lleno de todo tipo de flores. Mirándonos uno al otro. Sin decir nada, pero a la vez diciéndolo todo. Me dedicó una de sus hermosas sonrisas, una de esas sonrisas que me matan, que hace que una electricidad recorra todo mi cuerpo. De esas que tanto me encantan.
En un descuido, cerré los ojos y los volví a abrir rápidamente. Una oscuridad borró todo aquel paisaje. Estaba sola, sola en la oscuridad. De repente, vi algo a lo lejos. Era una silueta. Pude reconocerle, es él. Corrí con todas mis fuerzas, con todas mis ganas. Pero no le alcanzaba. Las lágrimas empezaron a salir, pero yo seguía corriendo. El camino se iba agrandando y él, se estaba alejando. Entonces tropecé y caí. Miré hacia el frente y vi como desaparecía todo rastro de él.


Me desperté con un grito. Supe que había sido una pesadilla y eso me alegraba. Pero mis lágrimas volvieron a salir al recordar que él seguía sin estar aquí. Que la distancia seguía existiendo. Pero respiré hondo y me sequé las lágrimas para levantarme de un salto. No era momento de llorar, estaba segura de que pronto podríamos estar juntos para siempre. Estaba segura de que todo iba a salir bien...

viernes, 17 de febrero de 2012

25. ♥

No tengo palabras para describir lo que siento... Me haces tan feliz. Jamás sonreía tanto, jamás me sentía tan bien. No tienes ni idea de lo que me gustaría estar a tu lado en este momento, poder abrazarte, poder despertarme cada día a tu lado, poder sentirte cerca... Descubrir a que saben tus labios.
Besarte hasta que seamos uno. Abrazarte y no soltarte nunca. 
Mi único objetivo en esta vida es hacerte feliz, hacerte sentir lo que tú me haces sentir a mi porque, eres lo más importante en mi vida, o mejor dicho, eres mi vida.
Te amo, muchísimo.