miércoles, 29 de mayo de 2013

64. Y ahora, ¿qué hago yo sin ti?

Al elevar mi vista te veo a ti, marchándote como si no te importase lo más mínimo lo mal que esté. Veo como te vas y me dejas sin ni si quiera decirme adiós. Intento alcanzarte, pero algo en el camino me hace caer al suelo y al intentar levantarme algo me lo impide, no tengo fuerza, se ha desvanecido. ¿Por qué ahora? Siempre he gastado mi energía en correr y atraparte, ¿por qué ahora no puedo? ¿tan débil me he vuelto? ¡Yo, que daba todo, ahora ni si quiera puedo levantarme!
Te tengo delante de mi, me miras, nos miramos... Y tú, con ese rostro sereno e indiferente ante mis miles de heridas tanto físicas como mentales, ni te inmutas, ni te despides, ni te preocupas... Tan sólo te marchas, te giras y te vas, desapareciendo ante mis ojos, los cuales llenos de lágrimas te suplican que vuelvas. Intento gritar, intento gritar todo lo posible, pero mi garganta no quiere dar su apoyo, no sale ningún sonido por mucho que intente gritar.
Te pierdo y no sé qué hacer... Ahí me hallo, tirada en el suelo, observando como ya una mera silueta desaparece ante mi.
Algo en mi pecho se rompe, suena como si un vaso de cristal se hubiese roto dentro de mi. Y duele, demasiado, no lo soporto. Me paso horas y días recordando esa imagen tuya desapareciendo, aguantando ese dolor que aún permanece y ese vacío que empieza a pesar sobre mi cada vez más.
¿Y qué puedo hacer? Nada, absolutamente nada. Me siento inútil y esa imagen me tortura demasiado.
Quiero volver a tenerte, quiero que vuelvas y sanes mi corazón, que pases tus días conmigo sin volver a marcharte, pero es demasiado obvio que eso no va a pasar... Te vas y no vuelves.
Jamás pensé que nos tendríamos que despedir... Bueno, realmente no nos hemos despedido, simplemente... Te has ido.
Y ahora, ¿qué hago yo sin ti?

domingo, 12 de mayo de 2013

63.

No sé que está pasando, no sé si es la distancia o vete tú a saber qué, pero algo falla. Algo en todo ésto está fallando y nos está haciendo daño, al menos a mi sí. Lo puedo notar, puedo notar como cada día nos tiene que pasar algo, cada día tenemos que estar mal y no, no quiero eso. Sé que lo nuestro es mucho más fuerte que cualquier bache, pero eso no quita que estemos así ahora. Quizás es que yo pido demasiado y me paso, no lo sé... Pero no soporto estar así.
Veo como pasamos un día entero sin hablar, lo veo, y me duele, me duele en lo más profundo de mi corazón, no puedo dejar de pensar en que, si seguimos así, nos vamos a separar.
La simple imagen de ver como te alejas de mi me destroza... De verdad.
¿Por qué nos tiene que estar pasando esto a nosotras? Pensé que todo iría bien estando contigo, pensé que lo nuestro era mucho más fuerte que cualquier otra cosa... Pero estoy hundiéndome. Me hundo. Y por alguna razón no puedo reponerme. Caigo y no levanto. ¿Qué cojones está pasando?

¿Sabes qué es lo que pasa? Que siento que quizás yo me lo tomo demasiado en serio, que quizás estás dejando de amarme tal y como lo hacías al principio. Siento que nuestros lazos se rompen cual vaso de cristal. Quizás estoy exagerando, pero es como me siento en estos momentos. Siento que te estoy perdiendo y eso no lo puedo consentir... Pero tampoco puedo hacer nada. Me veo inútil, inservible, no puedo hacer nada. Siento como dejas de quererme y, a pesar de que hago todo lo que puedo, ese sentimiento no cambia. Llámalo estupidez si quieres.
No es que no confíe en tu amor, porque lo hago, confío plenamente en ti.
Puede ser que todo ésto sea producto de mi protección por todo el daño que he recibido durante tiempo atrás, pero no puedo evitarlo, joder. Sólo pido un poco de comprensión, te pido un poquito más...
Estoy ya cansada de levantarme con los ojos hinchados de haber pasado la noche entera llorando, sin dormir, y todo por mi estúpidos sentimientos de abandono. Me entran ganas de volver a esos tiempos en los que el dolor físico desahogaba el dolor interno. Me sentía mucho mejor que ahora, para qué mentir.